La privación ilegal de la libertad de dos hombres, ocurrida la noche del domingo en la colonia Diez de Mayo, en la ciudad de Puebla, terminó horas después en un doble homicidio que ya es investigado como un posible ajuste de cuentas. Las víctimas, comerciantes del Mercado Morelos, fueron localizadas sin vida la mañana del lunes en la junta auxiliar de San Sebastián de Aparicio, dentro de bolsas de plástico y con huellas claras de violencia.
De acuerdo con los reportes policiales y testimonios recabados, los hechos iniciaron alrededor de las 22:25 horas del domingo, en un negocio de antojitos ubicado en la calle Pino Suárez, esquina con 44 Norte, en la colonia Diez de Mayo. Hasta ese punto llegó una camioneta roja de la que descendieron al menos cuatro sujetos encapuchados, vestidos de negro y armados, algunos con armas largas.
Los delincuentes ingresaron directamente al local, sin mediar palabra, y se dirigieron a dos hombres que se encontraban comiendo. Se trataba de César Jesús H. L. (de quien de inmediato se emitió una ficha de búsqueda), es hijo de la propietaria de la fonda; y Saúl H. G., ambos comerciantes del Mercado Morelos. Testigos relataron que los agresores actuaron con total control, como si supieran exactamente a quiénes buscaban.
En el lugar se encontraba la esposa de Saúl H., quien iba acompañada de su hijo menor. Al ver ingresar al grupo armado pensó que se trataba de un asalto y alcanzó a esconder al niño debajo de la mesa. Sin embargo, los sujetos ignoraron al resto de los clientes y se enfocaron únicamente en las dos víctimas, a quienes obligaron a levantarse y los sacaron por la fuerza del establecimiento.
Cuando la mujer intentó impedir que se llevaran a su esposo, fue amenazada de muerte. Al notar que estaba embarazada, los delincuentes le permitieron retirarse. No se realizaron disparos ni se registraron golpes en el sitio. En cuestión de segundos, los hombres fueron subidos a la camioneta roja y el grupo armado huyó del lugar.
Durante la madrugada y las primeras horas del lunes, familiares de las víctimas confirmaron la privación de la libertad y solicitaron apoyo a las autoridades. Se activaron protocolos de búsqueda y se dio acompañamiento a las mujeres afectadas, quienes presentaban crisis nerviosa por lo ocurrido.
Horas más tarde, alrededor de las 6:45 de la mañana, se reportó el hallazgo de dos cuerpos embolsados en un camino de terracería, en inmediaciones del panteón de San Sebastián de Aparicio. Al arribar las autoridades, se confirmó que se trataba de dos hombres asesinados, con lesiones por arma de fuego, atados de manos y pies, y con bolsas plásticas cubriéndoles el rostro.
Las diligencias ministeriales permitieron establecer que las características físicas y la vestimenta de los cadáveres coincidían plenamente con las de César Jesús y Saúl, reportados como privados de la libertad horas antes en la colonia Diez de Mayo. El doble homicidio fue clasificado como calificado.
Este crimen encendió las alertas entre comerciantes del Mercado Morelos, pues no se trata de un hecho aislado. Autoridades deberán investigar si este doble asesinato guarda relación con otros ataques contra locatarios de ese centro de abasto, entre ellos el caso de Wilibaldo N., comerciante cuyo cuerpo fue localizado desmembrado hace algunos meses en la zona del bulevar 5 de Mayo, a la altura de Analco.
La línea de investigación apunta a un posible ajuste de cuentas, aunque será la autoridad ministerial la que determine el móvil y si existe un patrón delictivo dirigido contra comerciantes de ese mercado. Mientras tanto, la violencia vuelve a exhibir la crudeza con la que operan los grupos criminales en la capital poblana.