Momentos de alta tensión se vivieron la noche del viernes en el municipio de Cuapiaxtla de Madero, donde un hombre estuvo a punto de ser linchado por pobladores que lo acusaron de intentar robar un caballo.
Los hechos ocurrieron en la colonia Nueva Rosita, donde cerca de 50 personas retuvieron a un masculino, a quien como en el viejo oeste lo ataron a un caballo mientras lo señalaban directamente como responsable del presunto intento de robo.
El hombre dijo llamarse Francisco A. C., de 36 años de edad. Cuando arribaron los elementos de la Policía Municipal, encontraron a la multitud golpeándolo. De acuerdo con los reportes oficiales, los pobladores se mostraban cerrados al diálogo y la situación era volátil.
Ante el riesgo de que el caso escalara a un linchamiento consumado, se solicitó apoyo de corporaciones estatales y de municipios cercanos, además de una ambulancia. Tras varios minutos de tensión, los uniformados lograron que la gente accediera a retirar al masculino del lugar.
Paramédicos le brindaron atención prehospitalaria en el sitio. En un primer momento se informó que presentaba contusiones y que no corría riesgo su vida; sin embargo, debido a la gravedad de las lesiones fue trasladado al Hospital General de Tepeaca para una valoración más profunda.
Horas más tarde, se confirmó que Francisco ingresó con múltiples fracturas en diversas partes del cuerpo, así como la mutilación de la oreja derecha, lesiones que evidencian la violencia con la que fue agredido por la turba.
La Policía Municipal quedó como primer respondiente y se hará cargo de la situación legal del señalado, una vez que su estado de salud lo permita. Será el Ministerio Público el que determine si existen elementos para proceder por el presunto delito de abigeato o, en su caso, deslindar responsabilidades.
Este caso vuelve a encender las alarmas sobre los intentos de justicia por propia mano en distintas comunidades del estado. Más allá de la acusación, nadie puede ser castigado sin un proceso legal. La intervención oportuna de las autoridades evitó que el señalamiento terminara en una tragedia mayor.
Las investigaciones continúan para esclarecer los hechos. La recomendación de las autoridades ha sido siempre el que las personas no tomen la justicia en sus manos, porque pueden convertirse de víctimas a victimarios.