La violencia irrumpió de lleno en la fiesta patronal del municipio de San Diego La Mesa Tochimiltzingo, donde un hombre dedicado a labores del campo fue asesinado a balazos durante la madrugada de este jueves, a escasas cinco cuadras de donde se desarrollaba un jaripeo que concentró a decenas de personas.
El occiso fue identificado como Humberto C. B., de 31 años de edad, vecino de la colonia Benito Juárez. Su cuerpo fue localizado sin signos vitales en la calle Ávila Camacho esquina con Morelos, en la zona centro de la comunidad. Presentaba heridas producidas por proyectil de arma de fuego, lo que confirmó que se trató de un homicidio doloso.
En el lugar del crimen, las autoridades localizaron alrededor de nueve casquillos percutidos, así como un arma de fuego tirada a unos 40 metros del cuerpo, la cual presuntamente habría sido utilizada durante la agresión. De acuerdo con los primeros indicios, se trató de un ataque directo, ya que no se reportaron enfrentamientos ni detonaciones previas en la zona.
Las diligencias de levantamiento del cadáver se realizaron varias horas después del hallazgo, debido a que la mayoría de los habitantes se encontraba en el jaripeo y nadie refirió haber presenciado la agresión. Tampoco se localizaron cámaras de videovigilancia cercanas que permitan, hasta el momento, identificar a los responsables.
El contexto en el que ocurrió el crimen ha encendido las alertas. En la misma comunidad y durante el jaripeo, una mujer resultó gravemente lesionada por impacto de arma de fuego, por lo que fue trasladada de urgencia para recibir atención médica. Su estado de salud fue reportado como delicado.
Las autoridades investigan si el asesinato de Humberto y la agresión contra la mujer están directamente relacionados, o si se trata de hechos independientes ocurridos en medio de la concentración masiva por la festividad. No se descarta que el o los agresores hayan aprovechado el ambiente festivo y la distracción generalizada para cometer el ataque y huir sin ser identificados.
La investigación continúa para esclarecer el móvil del homicidio, establecer la mecánica de los hechos y determinar responsabilidades, en un caso que vuelve a exhibir cómo la violencia puede irrumpir incluso en celebraciones comunitarias.