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Un hombre fue ejecutado a balazos y su cadáver quedó tendido junto a una motocicleta sobre un camino de la comunidad de Atencingo, perteneciente al municipio de Chietla, en un nuevo hecho violento que vuelve a colocar a la mixteca poblana como una de las regiones con mayor incidencia de homicidios dolosos.
El hallazgo ocurrió la mañana de este lunes, cuando un ciudadano que caminaba por el Camino a Cascalote observó a un hombre inmóvil, tirado a un costado de una motocicleta de color negro. Al acercarse notó que presentaba lesiones en la cabeza, aparentemente provocadas por impactos de arma de fuego, y dio aviso a las corporaciones de emergencia.
Los primeros respondientes confirmaron que el hombre ya no contaba con signos vitales. Durante la inspección inicial también fueron localizados varios casquillos percutidos alrededor de la escena, indicios que apuntan a una agresión directa.
La zona fue acordonada por elementos de los tres órdenes de gobierno para preservar los indicios, mientras personal de la Fiscalía General del Estado, por conducto de la Coordinación General Especializada en Investigación de Homicidios Dolosos y peritos en criminalística, realizaron las diligencias correspondientes al levantamiento del cadáver y el procesamiento de la escena del crimen.
Hasta el cierre de esta edición la víctima permanecía en calidad de desconocida y no se había informado sobre personas detenidas por este asesinato. Será mediante las investigaciones ministeriales y los estudios periciales como se determine la identidad del occiso, el móvil del crimen y la mecánica de los hechos.
De manera preliminar, fuentes consultadas señalaron que una de las principales líneas de investigación apunta a un posible ajuste de cuentas entre grupos delictivos que operan en la región.
Este homicidio se suma a la cadena de hechos violentos registrados en la mixteca poblana, particularmente en Chietla, municipio que recientemente quedó bajo los reflectores luego de que su director de Seguridad Pública fuera asegurado por autoridades estatales, al igual que los mandos policiales de Chila de la Sal y Tehuitzingo. Mientras las investigaciones continúan, la violencia sigue cobrando víctimas en esta región del estado.