Con visibles huellas de extrema violencia fue localizado el cadáver de un hombre la mañana de este martes en un camino de terracería ubicado en la zona limítrofe entre Santa Isabel Cholula y San Jerónimo Tecuanipan. La víctima presentaba múltiples heridas provocadas con arma punzocortante, además de traumatismo craneoencefálico.
El macabro hallazgo movilizó a corporaciones policiacas de ambos municipios, luego de que durante las primeras horas del día se reportara la presencia de una persona tirada e inmóvil sobre un camino rural conocido como Lomas de Zavaleta, en inmediaciones del libramiento norte.
Autoridades de San Jerónimo Tecuanipan y de Santa Isabel Cholula acudieron al sitio, por corresponder a una zona limítrofe entre los dos municipios. Personal de la Fiscalía General del Estado (FGE) al analizar las coordenadas, determinó que el sitio del hallazgo corresponde a Tecuanipan, por lo que elementos de ese municipio asumieron el resguardo de la escena.
Paramédicos arribaron poco después y revisaron al hombre, confirmando que ya no contaba con signos vitales. Los primeros reportes indicaban que el cuerpo estaba boca abajo y con visibles lesiones, por lo que de inmediato se solicitó la intervención de la Fiscalía General del Estado.
Peritos y agentes ministeriales realizaron las diligencias de levantamiento de cadáver e iniciaron las investigaciones correspondientes. Posteriormente, el cuerpo fue trasladado al Servicio Médico Forense para practicarle la necropsia de ley.
De acuerdo con fuentes ministeriales, el occiso presentaba una lesión cortante en la región temporal derecha de la cabeza, heridas en ambas manos, una lesión más en el tórax del lado derecho, cuatro heridas en la zona abdominal y otras dos en el costado izquierdo, una de ellas con exposición de vísceras.
Las heridas en las manos hacen presumir que la víctima intentó defenderse de sus agresores antes de ser asesinada. Esa línea de investigación cobra fuerza debido al tipo de lesiones encontradas por los especialistas.
Hasta el cierre de esta edición, el hombre permanecía en calidad de desconocido. Se informó que era de tez morena, rostro alargado, cabello negro semi ondulado, cejas pobladas, labios gruesos y barba incipiente. Vestía playera blanca, pantalón de mezclilla azul y tenis blancos.
En la zona no fueron localizados casquillos u otros indicios relevantes, tampoco cámaras de videovigilancia cercanas que pudieran aportar imágenes del momento en que fue abandonado o privado de la vida.
Las autoridades no descartan que el crimen haya ocurrido en otro sitio y que posteriormente el cadáver fuera arrojado en ese paraje solitario para dificultar las investigaciones.
Este homicidio vuelve a encender las alertas en la región, donde caminos rurales y brechas han sido utilizados en distintas ocasiones para abandonar cuerpos o cometer ejecuciones lejos de la vista de testigos. La Fiscalía ya trabaja para identificar a la víctima y ubicar a los responsables.














