Dos hombres que fueron hallados ejecutados el lunes 30 de junio sobre la carretera Tecali-Almoloya, a la altura del rancho San Miguel Buenavista, en Tecali de Herrerea, habrían sido levantados un día antes en el municipio de Acajete por un comando de al menos 14 sujetos fuertemente armados, según información obtenida de manera extraoficial por este diario.
Los ahora occisos, uno de ellos identificado como Mario, apodado “El Pochis”, serían vecinos de La Magdalena Tetela, junta auxiliar perteneciente a Acajete. El otro hombre sería su chalán, cuya identidad no ha sido confirmada oficialmente, pero que fue hallado con la mano derecha cercenada, lo que refuerza la hipótesis de un ajuste de cuentas.
De acuerdo con fuentes policiales, la privación ilegal de la libertad ocurrió la mañana del domingo 29 de junio, alrededor de las 6:00 horas, cuando los integrantes del comando ingresaron a la vivienda de El Pochis y lo sacaron por la fuerza junto con su trabajador. Se los habrían llevado en un auto tipo SEAT rojo y una camioneta Hilux gris.
Ambos habrían sido localizados sin vida al día siguiente en territorio de Tecali. Los cuerpos presentaban signos evidentes de tortura y ejecución directa, lo que apunta a un crimen cometido por un grupo criminal que, de acuerdo con las primeras líneas de investigación, habría actuado por supuestas disputas relacionadas con el robo y venta de vehículos robados en la región.
Aunque las identidades no han sido confirmadas de forma oficial, los datos filtrados a este medio por elementos policiales sugieren que los ahora occisos eran ampliamente conocidos en Acajete como personas relacionadas con actividades ilícitas, en particular con la compra y venta de autos de procedencia dudosa.
Las investigaciones están a cargo de la Coordinación General Especializada en Investigación de Homicidios Dolosos de la Fiscalía General del Estado, y aunque no hay detenciones, no se descarta que se trate de una acción directa de represalia entre células criminales rivales.
La ejecución de estos dos hombres vuelve a encender las alertas sobre la violencia ligada al robo de vehículos en la zona centro del estado.













