La periodista Lydia Cacho Ribeiro exigió que Mario Marín Torres, exgobernador de Puebla, reciba la pena máxima por la tortura y detención ilegal que, asegura, ordenó en su contra como represalia por las investigaciones periodísticas que realizó sobre una red de pederastia y explotación sexual infantil. Además, reclamó una disculpa pública del exmandatario no solamente hacia ella, sino también hacia la sociedad poblana.
Durante la audiencia de alegatos de clausura, realizada públicamente y por vía virtual este jueves 29 de octubre, Cacho sostuvo que su caso representa una lucha colectiva contra la impunidad, la corrupción y el abuso del poder político. La comunicadora participó desde Quintana Roo, mientras que Mario Marín siguió la diligencia desde el penal del Altiplano, donde permanece recluido.
En una intervención directa, la periodista reprochó al exgobernador haber utilizado las instituciones del Estado para manipular el sistema de justicia y castigarla por ejercer su trabajo periodístico.
“Mi batalla como ciudadana no es individual, es una batalla colectiva de un país que está cansado de que gobernadores como usted, Mario, decidan utilizar el poder como gobernadores constitucionales para utilizar el aparato del Estado y manipular al sistema judicial”, manifestó.
Cacho afirmó que no necesita documentos para sostener su acusación, pues aseguró que durante los hechos los policías que la custodiaban hablaban de las instrucciones que recibían directamente del entonces gobernador.
“Yo no necesito leer nada, para decirle que usted es responsable de haberme torturado, que los policías hablaban de usted, y de las órdenes que les iba dando por teléfono”, expresó.
La periodista recordó que desde 2003 comenzó a investigar y entrevistar a víctimas de explotación sexual relacionadas con Jean Succar Kuri y otras personas señaladas en su libro Los demonios del Edén. Sostuvo que las denuncias que hizo públicas provocaron represalias en su contra.
Por su parte, Mario Marín reiteró su inocencia y argumentó que no existen pruebas que permitan responsabilizarlo de los delitos que se le atribuyen.
La audiencia estaba programada originalmente para el 20 de octubre, pero fue aplazada por supuestas fallas técnicas. Al concluir la diligencia de este jueves, el juez indicó que las manifestaciones de ambas partes serían valoradas y que la resolución se emitiría a la brevedad, sin establecer una fecha concreta.
Cacho también anunció que presentará un escrito para reclamar la reparación integral del daño. Su principal exigencia es que Marín le ofrezca una disculpa pública por la detención ilegal y tortura que denuncia, y que haga lo propio ante los poblanos.
Una detención que marcó el caso
En 2005, Lydia Cacho fue detenida en Cancún por agentes judiciales poblanos y trasladada por carretera hasta Puebla. Durante el recorrido denunció agresiones físicas y psicológicas. Atribuyó el operativo a represalias por la publicación de Los demonios del Edén, donde exhibió una presunta red de pederastia y señaló, entre otros, al empresario Kamel Nacif.
En 2006 se difundieron conversaciones telefónicas en las que Nacif solicitaba al entonces gobernador que la periodista fuera torturada. El 13 de marzo de ese año, Cacho presentó denuncias contra ambos.
Marín fue detenido en 2021. Aunque posteriormente obtuvo un cambio de medidas cautelares que le permitió regresar a su domicilio, esa determinación fue revocada y volvió al Altiplano.
En el expediente también figuraron otros personajes. Jean Succar Kuri murió el 14 de junio de 2024; Hugo Adolfo Karam Beltrán, exdirector de la Policía Judicial, fue detenido y liberado el 6 de agosto de ese año. El excomandante Juan Sánchez Moreno recuperó su libertad el 4 de julio de 2025, mientras que Alejandro Rocha Laureano quedó libre el 14 de octubre de 2026, después de cumplir su condena por tortura.






