Una escena brutal sacudió la mañana de este sábado en la junta auxiliar de San Aparicio, al norte de la ciudad de Puebla, donde fue localizado el cadáver de una mujer dentro de una caja de refrigerador. Por protocolos las investigaciones iniciaron como feminicidio, sin embargo, fuentes policiales indicaron que por algunos indicios se podría tratar de un ajuste de cuentas entre grupos delictivos.
El hallazgo ocurrió alrededor de las 08:30 horas, cuando cuerpos de emergencia fueron alertados sobre la presencia de una persona aparentemente sin vida en inmediaciones del panteón de San Aparicio, específicamente en la calle Tepetomaya, en la colonia San José. Policías municipales acudieron como primeros respondientes y, al confirmar el reporte, encontraron una escena que deja ver el grado de violencia con el que actuaron los responsables.
A unos 50 metros sobre una calle de terracería, los uniformados ubicaron una caja de cartón de gran tamaño, correspondiente a un refrigerador de la marca Hisense, la cual estaba cerrada y asegurada con cinta. Al inspeccionar su interior, confirmaron que se trataba del cuerpo de una mujer de aproximadamente 35 años de edad.
El cadáver se encontraba parcialmente introducido en la caja: del cuello hacia abajo permanecía dentro, mientras que la cabeza quedaba expuesta hacia el exterior, lo que acentuaba lo perturbador del hallazgo. La víctima vestía una sudadera negra y presentaba características particulares como un tatuaje de dragón en la espalda, mechones de cabello en tono plateado, así como perforaciones visibles en nariz y oreja.
Paramédicos de Protección Civil arribaron minutos después para brindar atención prehospitalaria; sin embargo, tras la valoración confirmaron que la mujer ya no contaba con signos vitales, determinando que presentaba paro cardiorrespiratorio de causas no reversibles.
La zona fue acordonada de inmediato con cinta de seguridad para preservar la escena, mientras se daba aviso a personal de la Fiscalía General del Estado, que se encargará de realizar las diligencias correspondientes y el levantamiento del cadáver.
Hasta el momento, la mujer permanece en calidad de desconocida. Las autoridades ya iniciaron las investigaciones bajo el protocolo de feminicidio, buscando esclarecer tanto la identidad de la víctima como el móvil del crimen y dar con el o los responsables.