Restos humanos fueron localizados enterrados en una vereda de un cerro en el municipio de Tlahuapan, cerca de los límites con el Estado de México. El hallazgo fue realizado por un ciudadano que caminaba por la zona acompañado de sus animales.
De acuerdo con los primeros reportes, el hombre transitaba por un camino de terracería cuando percibió un fuerte olor fétido. Intrigado por el origen del olor, comenzó a buscar de dónde provenía.
Durante la revisión del área notó que algunos animales escarbaban la tierra, lo que llamó su atención. Al acercarse observó lo que parecía ser una parte de restos humanos enterrados, por lo que de inmediato dio aviso a las autoridades a través del número de emergencias.
Tras recibir el reporte, elementos de seguridad pública acudieron al sitio para verificar la situación.
Los uniformados confirmaron que en el lugar existía una excavación en la tierra, donde se encontraban restos óseos humanos parcialmente enterrados.
Entre los indicios visibles se encontraba un tenis con un tobillo aún dentro, lo que hace presumir que podría tratarse de una persona que fue sepultada clandestinamente en esa zona.
El hallazgo ocurrió en una pequeña vereda del cerro, en un punto de difícil acceso y con escasa señal telefónica, lo que complicó inicialmente la comunicación para ampliar los reportes.
El área fue resguardada por las autoridades mientras se daba aviso a las instancias ministeriales para que realizaran las diligencias correspondientes.
Personal especializado será el encargado de realizar el levantamiento de los restos y llevarlos al anfiteatro, donde se efectuarán los estudios periciales y forenses que permitan determinar datos como sexo, edad, y características de la persona, así como la probable causa de la muerte. Información que se espera pueda permitir la identificación del cadáver.
Hasta el momento se desconoce la identidad de la persona y cuánto tiempo llevaba enterrada en el lugar.
Las investigaciones continuarán para esclarecer este hallazgo que vuelve a poner en la mira las zonas boscosas y caminos solitarios de la región como posibles sitios utilizados para abandonar restos humanos.














