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Un grupo de delincuentes armados consumó un millonario robo a cuentahabiente al despojar a sus víctimas de un millón de pesos en efectivo, luego de que estas realizaran retiros bancarios en tres sucursales distintas de la ciudad de Puebla. Aunque los asaltantes también se apoderaron de la camioneta en la que viajaban los agraviados, el vehículo fue recuperado poco después gracias a un sistema de localización satelital.
El atraco ocurrió cuando las víctimas circulaban por la avenida 15 de Mayo, en inmediaciones de la colonia Villa San Alejandro. De acuerdo con los primeros reportes, varios hombres armados les cerraron el paso, los amenazaron con armas de fuego y los obligaron a entregar el dinero, además de la camioneta Mitsubishi Outlander color plata, modelo 2018, en la que se desplazaban.
Las víctimas informaron a las autoridades que previamente habían realizado retiros de efectivo en tres instituciones bancarias diferentes. El último movimiento lo efectuaron en la sucursal BBVA de Plaza San Pedro, sobre el bulevar Norte. De manera preliminar se indicó que el dinero sería utilizado para el pago de nómina de una empresa.
Tras apoderarse del vehículo, los delincuentes huyeron con el botín. Sin embargo, la camioneta contaba con un sistema de rastreo satelital, lo que permitió ubicarla minutos después abandonada en la zona de la 34 Poniente y 17 Norte.
Durante la inspección del vehículo, las autoridades localizaron computadoras y otros objetos de valor que los delincuentes decidieron abandonar. Además, encontraron un sobre oculto en otra parte de la camioneta que contenía 350 mil pesos en efectivo, cantidad que aparentemente los asaltantes nunca descubrieron durante el robo.
Las autoridades aseguraron tanto el vehículo como el dinero recuperado para integrarlos a las investigaciones ministeriales. Mientras tanto, el millón de pesos sustraído continúa sin ser localizado.
La Fiscalía General del Estado ya investiga este millonario robo para establecer cómo operó la banda delictiva y determinar si las víctimas fueron seguidas desde las sucursales bancarias, una modalidad que en los últimos años ha sido utilizada de manera recurrente por grupos especializados en robos a cuentahabientes en la capital poblana.