Un hombre de aproximadamente 45 a 50 años de edad murió atropellado y quedó abandonado sobre la carretera estatal Puebla-Valsequillo, a la altura de la junta auxiliar de San Baltazar Torija, en el municipio de Cuautinchán.
El hallazgo movilizó durante la madrugada de este lunes a corporaciones policiacas y cuerpos de emergencia, luego de que automovilistas reportaran la presencia de una persona tirada sobre la cinta asfáltica.
Cuando los paramédicos arribaron al sitio únicamente confirmaron que el hombre ya no contaba con signos vitales. Hasta el cierre de esta edición la víctima permanecía en calidad de desconocido en el Servicio Médico Forense de Puebla.
De acuerdo con los reportes oficiales, las autoridades carecen de información sobre el vehículo involucrado, pues el responsable escapó tras embestir al peatón y abandonarlo a su suerte en plena vialidad.
El cadáver fue localizado tendido boca arriba sobre el asfalto. Presentaba una fuerte contusión en la parte occipital del lado derecho de la cabeza, además de una lesión en el lóbulo izquierdo.
La víctima era un hombre de complexión delgada, tez morena clara y aproximadamente 1.65 metros de estatura. Vestía sudadera negra con gorro, pantalón de mezclilla azul deslavado y tenis negros.
Elementos de la Policía Estatal de Caminos realizaron las diligencias correspondientes al levantamiento del cadáver, los peritajes y la recolección de indicios hallados en el sitio. Después remitieron la carpeta de investigación a la Unidad Especializada en Materia de Vialidad de la Fiscalía General del Estado, para indagar y esclarecer este homicidio culposo.
Las autoridades señalaron que, debido a la falta de datos y ausencia de testigos directos, no fue posible establecer la mecánica exacta del atropellamiento ni las características de la unidad responsable.
La Fiscalía General del Estado abrió la carpeta de investigación FGEP/EAT/UEMSV/PATRIMONIALES-I/000373/2026 por este hecho y ya realiza las indagatorias para tratar de identificar al conductor involucrado.
El cuerpo fue trasladado al anfiteatro de la ciudad de Puebla, donde permanece en espera de que familiares acudan a identificarlo y reclamarlo legalmente.
Vecinos de la zona señalaron que ese tramo carretero permanece prácticamente a oscuras durante las noches y carece de señalización adecuada, situación que constantemente representa un riesgo para peatones y automovilistas.