Un hombre que había sido detenido tras un presunto intento de asalto perdió la vida de manera repentina dentro de las instalaciones Centro de Control, Comando, Comunicación, Cómputo, Coordinación e Inteligencia (C5i), en un caso que ya es investigado como homicidio.
El occiso fue identificado como Mauricio H. R., de 56 años de edad, quien había sido asegurado junto con otro masculino luego de un señalamiento directo por parte de un ciudadano.
De acuerdo con los primeros reportes policiales, los hechos se originaron la tarde del lunes 20 de abril, cuando elementos de seguridad acudieron a un llamado de apoyo debido a la presencia de varias personas reunidas en la zona de la 117 Poniente, al sur de la ciudad de Puebla.
En el lugar, un hombre solicitó auxilio y acusó a dos sujetos —Mauricio H. R. y David Adán R. A., de 53 años— de haber intentado asaltarlo. Según su versión, uno de ellos portaba un arma de fuego y trató de privarlo de la vida, por lo que, en defensa propia, lo golpeó severamente.
Cuando los policías intervinieron, encontraron a uno de los señalados con múltiples lesiones en el rostro y sangrado visible. Paramédicos lo valoraron en el sitio y determinaron que, aunque presentaba golpes, no requería traslado hospitalario en ese momento.
Ambos hombres fueron asegurados y trasladados ante la autoridad correspondiente para iniciar el proceso legal. Sin embargo, horas más tarde, cuando eran ingresados al Complejo Metropolitano de Seguridad Pública, la situación dio un giro inesperado.
Mauricio comenzó a manifestar debilidad en las piernas al momento de descender de la patrulla. Apenas unos minutos después, se desvaneció y perdió el conocimiento en el área del estacionamiento.
Los propios elementos policiales iniciaron maniobras de reanimación cardiopulmonar mientras solicitaban apoyo médico. Paramédicos que arribaron al lugar confirmaron que el hombre ya no contaba con signos vitales, decretando su muerte en el sitio.
La escena fue asegurada y posteriormente procesada por peritos, quienes realizaron las diligencias correspondientes en el lugar donde quedó tendido el cuerpo.
Cabe destacar que el cadáver presentaba lesiones visibles y una venda en la cabeza, lo que abre varias líneas de investigación sobre las circunstancias que derivaron en su muerte.
El cuerpo fue trasladado al Servicio Médico Forense, donde se le practicará la necrocirugía de ley para determinar con precisión la causa del fallecimiento.
Por este caso, la Coordinación General Especializada en Investigación de Homicidios Dolosos ha iniciado la carpeta de investigación correspondiente. Será la necropsia y las indagatorias las que determinen si la muerte fue consecuencia de los golpes recibidos durante el supuesto intento de robo, de una condición médica o de algún otro factor.
Se esperan los resultados de la necropsia para conocer con rigor la causa de la muerte, y así también saber cómo procederá la autoridad ministerial. Deberá descartarse si hubo algún tipo de omisión en la atención del detenido.









