La detención de tres mandos en activo de la Policía de la Ciudad de Puebla dio un giro contundente y de alto impacto, luego de que la Fiscalía General del Estado revelara que los ahora aprehendidos estarían directamente relacionados con el homicidio de dos policías municipales (sus compañeros) y con una estructura criminal ligada al grupo delictivo conocido como “La Barredora”. Los mandos de la policía municipal formaban una red que se hacía llamar La Cofradía, se encargaban de brindar información a La Barredora para que no fueran detenidos, indicó un comunicado oficial.
Horas después del primer comunicado emitido por la Secretaría de Seguridad Ciudadana, la Fiscalía confirmó que las detenciones forman parte de la Operación COFRADÍA, un despliegue estratégico encabezado por la autoridad ministerial estatal con apoyo de instancias federales y estatales, cuyo objetivo fue desarticular una presunta red criminal infiltrada en la corporación policial municipal.
De acuerdo con la información oficial, fueron detenidos Hugo (conocido como Barranco en la corporación) quien forma parte de la Dirección de Asuntos Internos; Atanacio quien es jefe de la Zona 3; y Rocío titular de la Dirección de Reacción Táctica, todos servidores públicos de seguridad municipal, así como una civil identificada como Ana Belem N. Las investigaciones los señalan como probables responsables del delito de homicidio calificado, además de su presunta vinculación con actividades delictivas de alto impacto.
La Fiscalía detalló que los hechos por los que se les investiga ocurrieron el 1 de marzo de 2025, cuando los hoy detenidos habrían participado en un ataque directo en contra de dos policías municipales, quienes fueron brutalmente acribillados con armas largas en un inmueble de la colonia Del Valle en la ciudad de Puebla. El crimen, considerado uno de los más violentos contra policías en la capital, habría sido una represalia por la negativa de las víctimas a colaborar con el grupo criminal.
Las indagatorias revelan un dato estremecedor: antes del ataque directo contra los policías, los agresores habrían ejecutado un acto de distracción, presuntamente mediante un artefacto explosivo lanzado contra una tienda de conveniencia (OXXO) ubicada en la misma zona, con el objetivo de desviar la atención de las autoridades y facilitar la ejecución del doble homicidio.
Según la Fiscalía, los ahora detenidos presuntamente formaban parte de una estructura denominada “La Cofradía”, desde la cual mantenían control, comunicación y coordinación directa con el grupo criminal “La Barredora”. Desde sus cargos, habrían brindado protección a dicha célula delictiva, además de filtrar información sensible sobre operativos, patrullajes y movimientos policiales, aprovechando su posición estratégica dentro de la corporación.
El operativo que derivó en las detenciones se llevó a cabo de manera simultánea y quirúrgica. Los tres servidores públicos fueron aprehendidos dentro de las propias instalaciones del Complejo de Seguridad de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de Puebla, mientras que la civil fue detenida en otro punto de la ciudad. La acción evidenció el nivel de penetración del grupo criminal y la gravedad de los señalamientos.
Las autoridades informaron que los detenidos fueron puestos a disposición del Juez de Control, quien definirá su situación jurídica por el delito de homicidio calificado, sin que se descarte que enfrenten cargos adicionales conforme avancen las investigaciones.
Fuentes consultadas indicaron que los actos de investigación no han concluido y continúan bajo la coordinación de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana a nivel federal. Por ello, no se descarta que en las próximas horas o días se ejecuten más órdenes de aprehensión, ya sea contra otros servidores públicos o contra civiles presuntamente relacionados con esta red criminal.
Este caso representa uno de los golpes más severos contra la corrupción y la infiltración del crimen organizado en corporaciones policiales de Puebla, y revive uno de los episodios más violentos y dolorosos del año pasado: el asesinato de dos policías municipales, un crimen planeado, ejecutado con extrema violencia y que hoy comienza a esclarecerse.










