Un hombre de entre 40 y 45 años de edad fue encontrado muerto al interior de una habitación del Motel Miño, ubicado en la 8 Oriente y 26 Norte, en la ciudad de Puebla. Las autoridades investigan si se trata de un nuevo caso relacionado con delincuentes (sexoservidoras) que presuntamente utilizan sustancias conocidas como “gotas” para incapacitar a sus víctimas, despojarlas de sus pertenencias y, en algunos casos, provocarles la muerte.
De acuerdo con información obtenida de fuentes extraoficiales, el ahora occiso ingresó durante la noche del sábado al establecimiento acompañado de una mujer. Horas más tarde, ya durante la madrugada del domingo, la misma mujer habría dado autorización para que un segundo hombre ingresara a la habitación donde se encontraba con la víctima.
Las primeras líneas de investigación apuntan a que, una vez dentro del cuarto, los presuntos responsables habrían cometido el robo de diversos objetos de valor, dinero en efectivo y la camioneta propiedad del hombre fallecido.
Según versiones recabadas con fuentes extraoficiales, fueron empleados del motel quienes comenzaron a sospechar que algo extraño ocurría después de percatarse de que la camioneta había abandonado el inmueble. Al acudir a la habitación encontraron al huésped inconsciente y solicitaron el apoyo de los servicios de emergencia.
Paramédicos arribaron al sitio y, tras valorar al hombre, confirmaron que ya no contaba con signos vitales. De manera preliminar se informó que el cuerpo no presentaba huellas visibles de violencia física.
Tras el reporte, elementos de la Policía Municipal y de la Policía Estatal aseguraron el área para preservar posibles indicios. Más tarde, personal de la Fiscalía General del Estado realizó las diligencias correspondientes, el levantamiento del cadáver y el inicio formal de las investigaciones.
Aunque hasta el momento no existe una causa oficial de muerte, fuentes cercanas al caso indicaron que una de las principales hipótesis es que la víctima habría sido drogada mediante alguna sustancia utilizada para someter personas con fines de robo. Sin embargo, será la necrocirugía de ley la que determine con certeza científica qué provocó el fallecimiento.
La Fiscalía también trabaja en la identificación y localización de la mujer y del hombre que estuvieron con la víctima durante sus últimas horas de vida. Paralelamente, se revisan grabaciones de videovigilancia de la zona para reconstruir los movimientos de los sospechosos y ubicar la camioneta robada.
Este hecho ocurre a menos de dos semanas de otro caso con características similares registrado en el fraccionamiento La Antigua Cementera, donde dos mujeres presuntamente drogaron a sus víctimas para robarlas. En aquel episodio, uno de los hombres sobrevivió, mientras que el otro perdió la vida, situación que ahora genera preocupación por la posible operación recurrente de este tipo de delincuentes en la capital poblana.