Lo que en un inicio se reportó como un ataque de un comando armado en una cantera de Tepeaca, hoy toma un giro distinto y más delicado: todo apunta a un conflicto familiar que terminó en tragedia, con un hombre de la tercera edad asesinado y un joven (su hijo) que lucha por su vida.
De acuerdo con fuentes policiales consultadas de manera extraoficial, los agresores no serían integrantes de un grupo criminal organizado, sino familiares de las víctimas, quienes ya estarían plenamente identificados por las autoridades. Incluso, trascendió que tras perpetrar el ataque, los responsables regresaron al domicilio del que salieron para abandonar la camioneta utilizada y posteriormente darse a la fuga.
Los hechos ocurrieron en una zona de caleras en el Barrio de San Miguel, en la junta auxiliar de Santiago Acatlán, donde las víctimas, propietarios de la cantera, se encontraban laborando. Fue durante la hora de comida cuando fueron sorprendidos y atacados a balazos.
El saldo fue devastador. José Ubaldo R. M., de 60 años de edad, fue trasladado por sus familiares a la Clínica de Especialidades Santa Fe, pero ya no contaba con signos vitales al momento de su ingreso. Presentaba múltiples heridas por proyectil de arma de fuego, principalmente en la cabeza, lo que le provocó la muerte casi inmediata.
El levantamiento del cadáver se realizó en el propio nosocomio, donde autoridades ministeriales confirmaron que el cuerpo presentaba diversas lesiones, entre ellas impactos en la región frontal y temporal del cráneo, así como otras heridas en distintas partes del cuerpo, evidenciando la violencia con la que fue atacado.
En tanto, el otro lesionado, identificado como Rodrigo R. J., de 25 años de edad, logró llegar por sus propios medios al Hospital General de Tepeaca. Su estado de salud es crítico: presenta al menos seis impactos de arma de fuego en diferentes partes del cuerpo y se debate entre la vida y la muerte.
Antes de ser intervenido, el joven alcanzó a confirmar que la agresión ocurrió en las caleras, lo que permitió a las autoridades ubicar el punto exacto del ataque e iniciar las diligencias correspondientes.
Este nuevo enfoque en la investigación, que apunta a un conflicto entre familiares, abre líneas más precisas para dar con los responsables, quienes, según las mismas fuentes, no solo están identificados, sino que ya son buscados por las autoridades.
Pese a la implementación de operativos en la zona, hasta el momento no se ha reportado la detención de los presuntos responsables, quienes lograron escapar tras abandonar la unidad en la que se desplazaban.
El cuerpo de José Ubaldo fue trasladado al Servicio Médico Forense en la ciudad de Puebla, donde se le practicó la necropsia de ley para integrar la carpeta de investigación por homicidio doloso.

















