Una vivienda del barrio San Antonio, en San Salvador Huixcolotla, fue atacada a balazos durante la madrugada de este domingo. El blanco fue la casa de un comerciante de la central de abasto local, quien asegura no tener problemas ni amenazas que expliquen la agresión. Aun así, los responsables llegaron, dispararon y desaparecieron en minutos.
Los hechos ocurrieron poco después de la medianoche en la calle Leona Vicario. Vecinos reportaron al 9-1-1 una serie de detonaciones frente a un domicilio, lo que activó la movilización de corporaciones estatales y del Arco de Seguridad de Cuapiaxtla. Al arribar, los uniformados hallaron la fachada marcada por ocho impactos de bala y sobre la calle un grupo de casquillos calibre 9 milímetros, evidencia clara de que se trató de un ataque directo.
El propietario del inmueble, un hombre dedicado al comercio en la central de abastos, declaró que estaba en su casa al momento de escuchar las detonaciones. Aseguró desconocer por completo el motivo del atentado y afirmó no tener conflictos con nadie. Su testimonio coincide con lo arrojado por la consulta en Plataforma México, donde no se encontraron antecedentes que lo vinculen con actividades delictivas.
De acuerdo con los primeros indicios, los agresores llegaron a pie o en un vehículo que no fue identificado por vecinos, lo que sugiere que actuaron en silencio para evitar llamar la atención antes de los disparos. No hubo reporte de personas lesionadas, sólo daños materiales en la puerta y pared principal del inmueble.
La zona fue acordonada mientras las autoridades realizaban la recolección de indicios. El ataque ocurre en un municipio donde los hechos violentos —principalmente robos, extorsiones y agresiones ligadas al comercio y al traslado de mercancía— han ido en aumento en los últimos meses. Comerciantes de la región reconocen que la presión criminal ha crecido, con bandas que operan en los alrededores de la central de abastos.
La agresión podría estar relacionada con intentos de intimidación, cobro de piso o presiones asociadas a disputas entre grupos delictivos que buscan controlar el movimiento de productos. Sin embargo, esa es sólo una hipótesis preliminar. Será la Fiscalía quien determine, a través de peritajes balísticos y entrevistas, si el ataque estuvo dirigido específicamente al comerciante o si se trató de un mensaje criminal lanzado al azar.
Mientras tanto, los vecinos del barrio San Antonio permanecen inquietos. Las balas no sólo dejaron marcas en la fachada, sino un recordatorio de que la violencia en Huixcolotla se mueve cada vez con más descaro.