Un insólito robo de patrulla se registró durante la madrugada de este jueves en Xochitlán de Vicente Suárez, donde delincuentes se hicieron pasar —mediante una llamada telefónica— por el presidente municipal para sustraer una unidad oficial sin usar la fuerza. Horas después, el vehículo fue localizado en inmediaciones del municipio de Libres, según trascendió extraoficialmente.
Eran aproximadamente las 04:30 horas cuando al encargado de un taller mecánico le entró una llamada de un número desconocido. Al otro lado de la línea, una voz que se identificó como el alcalde le dio la instrucción de entregar una patrulla a una persona que pasaría por ella y que supuestamente la trasladaría al municipio de Zacapoaxtla. Sin verificar la información ni realizar el cruce correspondiente, el trabajador accedió.
Minutos después llegó al lugar un hombre que vestía pantalón de mezclilla, chamarra y gorra roja. Arribó en un taxi azul. Sin más protocolos ni revisiones, recibió la unidad oficial y se la llevó. Así se consumó un robo que dejó sorprendida a la comunidad, no solo por la facilidad con la que operaron los delincuentes, sino por la evidente vulnerabilidad en los controles internos.
Se trató de una Nissan NP300, modelo 2022, color blanco con rojo, placas SP42088 y número de serie 3N6AD33A5NK845308, asignada a la Policía Municipal de Xochitlán de Vicente Suárez. Tras el reporte correspondiente, corporaciones de seguridad de la región activaron un operativo para su búsqueda.
Horas más tarde, trascendió que la patrulla fue localizada y recuperada en caminos cercanos al municipio de Libres. Hasta el momento no se ha informado si presentaba daños ni si se hallaron indicios en su interior.
Lo que sí quedó claro es que los delincuentes aprovecharon la falta de protocolos y la confianza del personal para llevarse una unidad oficial sin resistencia alguna. El caso ya generó molestia entre habitantes, quienes cuestionan cómo fue posible que una patrulla fuese entregada únicamente por una llamada telefónica.
Las autoridades municipales se mantienen herméticas, mientras se espera que se amplíe la información sobre este peculiar robo, que terminó siendo más un engaño que un operativo delictivo convencional.













