La tarde de este martes, un joven cobrador de Banco Azteca fue víctima de un violento asalto en el municipio de Tilapa, el cual colinda con Izúcar de Matamoros en la mixteca poblana. Dos hombres que viajaban en motocicleta lo interceptaron en el Camino Carreteadero, en la comunidad de San Miguel, y lo despojaron de efectivo, celular y sus pertenencias personales.
El atraco ocurrió cerca de las 16:00 horas, cuando el trabajador de 23 años circulaba por la zona cumpliendo con sus funciones de cobranza. Según su declaración, los responsables vestían ropa negra; uno de ellos portaba una sudadera y un arma de fuego con la que lo intimidaron para obligarlo a entregar sus pertenencias.
En cuestión de segundos, los asaltantes lo despojaron de una cartera con 600 pesos en efectivo, un teléfono celular valuado en alrededor de 5 mil pesos y hasta de las llaves de la motocicleta en la que se trasladaba. Posteriormente, escaparon a toda velocidad con rumbo desconocido.
El afectado, originario de la comunidad de San Carlos, perteneciente a Izúcar de Matamoros, pidió auxilio tras el atraco y relató lo sucedido a las autoridades. Calculó que en total las pérdidas ascienden a aproximadamente 5 mil 600 pesos, tomando en cuenta el efectivo y el equipo telefónico.
Elementos de seguridad implementaron un recorrido en la zona para tratar de localizar a los responsables; sin embargo, no se reportan detenciones hasta el cierre de esta edición. El joven trabajador fue orientado para interponer la denuncia formal ante la Fiscalía General del Estado, con el fin de que se inicien las investigaciones correspondientes.
Este tipo de asaltos contra cobradores bancarios han ido en aumento en distintos municipios de la mixteca poblana, donde los delincuentes aprovechan la vulnerabilidad de los trabajadores que recorren comunidades con dinero en efectivo. Los afectados no solo pierden lo sustraído, sino que también quedan expuestos a agresiones físicas por parte de los criminales.
Habitantes de Tilapa exigen mayor presencia de patrullajes y vigilancia, ya que los caminos vecinales y carreteras secundarias se han convertido en puntos de riesgo para quienes transitan diariamente. La inseguridad sigue generando temor entre trabajadores y vecinos de la región.














