El hombre que murió la tarde del pasado martes al estrellar el tractocamión que conducía contra la base de concreto de un puente peatonal, en el kilómetro 75 de la autopista México-Puebla, en Santa Rita Tlahuapan, con dirección a Puebla, fue identificado como Marlom William Reyes González, originario de Juchitán de Zaragoza, Oaxaca. Su familia se mostró indignada por el tortuguismo de la Fiscalía General del Estado al entregar el cadáver, a más de 24 horas del deceso del varón continuaban sin entregar el cuerpo.
Marlom conducía un tractocamión de la empresa MG Transportes, identificado con la unidad T-399-HK, cuando, por causas que deberán ser determinadas mediante los peritajes correspondientes, terminó impactándose contra la estructura de concreto del puente peatonal.
El encontronazo fue de tal magnitud que el conductor perdió la vida prácticamente de manera instantánea. Cuando los servicios de emergencia llegaron al sitio, nada pudieron hacer para salvarlo y confirmaron que ya no presentaba signos vitales.
La diligencia de levantamiento del cadáver y los peritajes estuvieron a cargo de la autoridad federal, concretamente de la Guardia Nacional División Carreteras. El tractocamión quedó asegurado y fue reportado como pérdida total, mientras que las investigaciones fueron turnadas a la Unidad Especializada en Materia de Vialidad, donde deberán determinarse las causas del percance y, en su caso, fincar o deslindar responsabilidades.
El cuerpo fue trasladado al Servicio Médico Forense en la ciudad de Puebla. Sin embargo, la familia de Marlom manifestó su inconformidad debido a que, según señalaron, el levantamiento habría tardado varias horas, provocando que el cadáver ingresara al anfiteatro hasta avanzada la noche del martes.
Desde las primeras horas del miércoles, familiares acudieron para realizar los trámites correspondientes y reclamar el cuerpo con la intención de trasladarlo hasta Juchitán de Zaragoza, donde sería velado y posteriormente sepultado.
El padre del ahora occiso, quien actualmente radica en Tabasco, encabezó las gestiones para recuperar el cadáver. Conforme avanzaron las horas, la preocupación y molestia aumentaron, pues hasta la noche del miércoles aseguraban que el cuerpo no les había sido entregado y que tampoco recibían información clara sobre el procedimiento.
La familia exigió que se agilizaran los trámites para poder trasladar a Marlom a Oaxaca y darle el último adiós junto a sus seres queridos.






