Una tragedia doméstica enlutó a la colonia Leobardo Coca, en la ciudad de Puebla, donde una mujer y sus dos hijos menores de edad fueron hallados sin vida al interior de su vivienda, víctimas de una intoxicación por monóxido de carbono.
Los hechos se registraron durante la madrugada del domingo 8 de febrero, cuando una llamada al 9-1-1 alertó sobre la posible presencia de humo al interior de un domicilio ubicado en la privada Xochimilco, esquina con avenida Nacional. Al arribar los cuerpos de emergencia, se percataron de que salía humo por una ventana metálica del inmueble, lo que obligó a realizar maniobras de acceso forzado para ingresar.
Dentro de la vivienda, en un espacio reducido que funcionaba como cocina, se localizó una cacerola con alimentos en combustión sobre la estufa, así como un tanque de gas que fue cerrado de inmediato para evitar mayores riesgos. Las primeras revisiones permitieron descartar un incendio estructural; sin embargo, el ambiente estaba altamente contaminado por gases producto de la combustión.
Al continuar la inspección, en una habitación utilizada como recámara, fueron encontradas tres personas sin signos vitales, recostadas sobre una cama. Se trató de Catalina R. F., de 37 años de edad, y sus hijos Ingrid Noemí F., de 12 años, y Julio Noé F., de 10 años.
De acuerdo con la información recabada en el sitio, la mujer habría dejado una olla con comida en la estufa, la cual comenzó a quemarse durante la noche, generando monóxido de carbono que se acumuló al interior del domicilio. Esta situación provocó la intoxicación fatal de la madre y los dos menores mientras dormían.
Minutos después arribó la pareja sentimental de la mujer, quien proporcionó los datos de identificación de las víctimas. Paramédicos confirmaron que el deceso se debió a paro cardiorrespiratorio por causas no reversibles, compatibles con exposición prolongada a monóxido de carbono.
La Fiscalía General del Estado tomó conocimiento de los hechos y realizó las diligencias correspondientes del levantamiento de los cuerpos, los cuales fueron trasladados al Servicio Médico Forense para los estudios de ley. Las autoridades reiteraron que no se trató de un incendio, sino de un lamentable accidente doméstico.
El caso ha generado consternación entre vecinos y reabre la alerta sobre los riesgos del uso de estufas y combustión en espacios cerrados, especialmente durante la noche.