Tres personas —dos hombres y una mujer— fueron ejecutadas y abandonadas junto a la carretera Interserrana Zacatlán–Ahuacatlán, en la comunidad de Jilotzingo, municipio de Zacatlán. Los cadáveres, todos con múltiples impactos de arma de fuego, permanecen en calidad de desconocidos y fueron registrados como DESCONOCIDO21, DESCONOCIDO22 y DESCONOCIDO23 dentro de la carpeta de investigación FGEP/CDI/CGEIHD/TLATLAUQUI-I/000601/2025.
El hallazgo se reportó la tarde de este viernes. Tras recibir la notificación, personal especializado se trasladó a la zona rural donde se encontraban los cuerpos, tirados a escasos metros de la cinta asfáltica. Dos de las víctimas, ambos masculinos, estaban en posición decúbito ventral; la mujer yacía boca arriba. Los tres presentaban orificios producidos por proyectiles de arma de fuego y amplios lagos hemáticos alrededor, evidencia clara de la violencia con que fueron privados de la vida.
La escena estaba acordonada con cinta de precaución. Debido a la hora, las diligencias se realizaron con luz artificial. El sitio, rodeado de vegetación y con fácil acceso vehicular, es una zona ideal para ataques rápidos y abandonos de cuerpos, una práctica que se ha vuelto recurrente en varios municipios de la Sierra Norte.
Las víctimas no portaban documentos ni objetos que permitieran establecer su identidad. La descripción de sus prendas fue integrada al registro: uno vestía sudadera negra y tenis blancos; el segundo, un suéter azul marino con rayas grises; y la mujer, una chamarra verde con playera morada y tenis rosa con negro.
Durante el procesamiento del área se aplicó un método de cuadrantes para la búsqueda de indicios. Se localizaron siete elementos balísticos dispersos, además de la toma de telas para rodizonato y fichas decadactilares de cada uno de los cuerpos, a fin de avanzar en su identificación o descartar que hayan disparado un arma.
Tras concluir el levantamiento, se ordenó el traslado de los tres cadáveres al anfiteatro correspondiente para la necropsia de rigor. También se efectuó un barrido en busca de cámaras de seguridad cercanas que pudieran aportar datos sobre el momento en que los cuerpos fueron abandonados o sobre vehículos sospechosos en la zona.
Hasta el cierre de esta edición no se cuenta con información sobre el probable responsable o el móvil del crimen. La violencia con la que actuaron sugiere un ajuste de cuentas o una ejecución directa, hipótesis que se fortalecerán o descartarán conforme avance la investigación.
La Sierra Norte vuelve a cimbrarse con un hecho que exhibe la mano criminal que opera en caminos rurales, donde la impunidad suele ser terreno fértil. Las autoridades esperan obtener datos que lleven a esclarecer esta triple ejecución.













