Una toma clandestina no hermética con fuga de gas LP fue localizada en ductos de Petróleos Mexicanos en el municipio de Quecholac, lo que encendió las alertas de seguridad y obligó a la movilización de corporaciones de los tres órdenes de gobierno para evitar una tragedia.
El hallazgo se registró durante la madrugada del martes, cuando personal de seguridad física de Pemex, en coordinación con fuerzas federales, realizaba recorridos de vigilancia sobre el derecho de vía de los ductos. En un terreno de cultivo, a inmediaciones del poblado de San Simón de Bravo, detectaron diversos indicios que alertaron sobre una posible perforación ilegal.
En el lugar se localizaron rodadas recientes de vehículos, huellas de calzado, tierra removida y un fuerte olor a hidrocarburo. Al inspeccionar la zona se confirmó la existencia de una toma clandestina no hermética, la cual presentaba una fuga activa de gas LP, lo que representaba un alto riesgo para los trabajadores, habitantes cercanos y el medio ambiente.
Ante la peligrosidad de la situación, se solicitó apoyo inmediato de cuerpos de emergencia, incluyendo bomberos, unidades motobomba y pipas con agua, con el objetivo de controlar el área y brindar seguridad durante las labores de inhabilitación de la toma ilegal.
Como parte de los protocolos, las autoridades realizaron recorridos a pie en la periferia del punto afectado para descartar la presencia de personas, vehículos abandonados o situaciones adicionales de riesgo. No se reportaron civiles en el área al momento de la intervención.
Asimismo, se dio aviso al personal especializado en mantenimiento de ductos para que se encargara de la atención técnica del daño, así como a las instancias jurídicas correspondientes, a fin de que se inicie el procedimiento legal por este delito federal relacionado con el robo de hidrocarburo.
Al sitio también arribaron cuerpos de bomberos de la región y policía municipal, quienes permanecieron en apoyo preventivo mientras se desarrollaban las maniobras para controlar la fuga y asegurar el ducto.
Las autoridades mantienen la información en proceso y no se descarta que continúen las investigaciones para ubicar a los responsables de esta toma clandestina, un delito que en esta región ha representado un riesgo constante por la frecuencia con la que se detectan perforaciones ilegales en ductos de Pemex.










