Un hallazgo estremecedor movilizó a corporaciones de seguridad y cuerpos de emergencia la tarde de este martes, luego de que fuera localizado el cadáver de un hombre en estado de descomposición al interior de una cisterna, en la zona de la avenida Juárez y la 25 Sur, en la ciudad de Puebla.
De acuerdo con información recabada, el descubrimiento ocurrió cuando trabajadores que realizaban labores de remodelación en un inmueble —donde anteriormente operaba un bar— comenzaron a percibir un fuerte olor fétido. Al intentar ubicar el origen del hedor, uno de los albañiles se acercó a la cisterna y observó parte del cuerpo de una persona flotando en el agua.
El trabajador alcanzó a distinguir la zona de la cadera y las piernas, por lo que de inmediato dieron aviso a las autoridades. Minutos más tarde, elementos policiales acudieron al sitio y confirmaron la presencia del cadáver, procediendo a acordonar el área.
Versiones extraoficiales indican que el cuerpo correspondería a un hombre y que, por las condiciones en las que fue encontrado, podría tratarse de una persona en situación de calle. No obstante, hasta el momento no ha sido identificado de manera oficial.
Al lugar acudieron especialistas forenses para realizar las diligencias correspondientes y proceder con el levantamiento del cuerpo. Trascendió que, a simple vista, no se le apreciaban huellas de violencia, por lo que serán los estudios periciales los que determinen las causas reales de la muerte.
Durante las labores también fue localizada una gorra flotando junto al cadáver, indicio que podría aportar elementos a la investigación.
Cabe señalar que, por la naturaleza del caso, serán las autoridades ministeriales de la Fiscalía de Investigación Metropolitana (y no la coordinación de homicidios) las encargadas de encabezar las indagatorias para esclarecer cómo llegó el hombre a la cisterna y cuánto tiempo llevaba en ese lugar.
El hecho generó expectación entre vecinos y transeúntes de esta concurrida zona de la capital poblana, mientras el sitio permaneció resguardado durante varias horas.
Este caso abre nuevamente interrogantes sobre la vulnerabilidad de personas en situación de calle, así como sobre las condiciones de abandono en inmuebles que pueden convertirse en escenarios de este tipo de hallazgos.


















