Un ataque armado tan, aparentemente, absurdo como brutal dejó como saldo a un hombre muerto y a su hijo lesionado en la junta auxiliar de Santa María Moyotzingo, perteneciente al municipio de San Martín Texmelucan. De acuerdo con los primeros reportes, cinco sujetos llegaron hasta la vivienda de las víctimas, pidieron prestada una pala y, tras recibir una negativa, abrieron fuego en repetidas ocasiones.
Los hechos ocurrieron la noche del lunes en la zona del Camino a Huejotzingo, donde vecinos reportaron múltiples detonaciones de arma de fuego, lo que movilizó a corporaciones policiacas estatales y municipales, así como a personal de emergencia.
Cuando los uniformados llegaron al sitio encontraron a dos hombres heridos por impactos de bala. Paramédicos brindaron atención prehospitalaria, pero confirmaron que uno de ellos ya no contaba con signos vitales.
La víctima mortal fue identificada como Salustio N. Á., de 61 años de edad, campesino de ocupación. Su cuerpo quedó tendido sobre piso de terracería, donde posteriormente peritos realizaron las diligencias correspondientes.
El sobreviviente fue identificado como Armando N. A., hijo del occiso, quien presentaba una herida de bala en el antebrazo derecho. Tras ser estabilizado fue trasladado al Hospital Integral de San Martín Texmelucan para su atención médica.
De acuerdo con la declaración inicial de Armando, alrededor de las 20:40 horas arribaron cinco hombres al domicilio familiar. Los desconocidos pidieron prestada una pala. Al responderles que no tenían una, los sujetos reaccionaron violentamente y les dijeron que “ya valieron madre”, para enseguida dispararles en varias ocasiones.
Los agresores escaparon tras el ataque con rumbo desconocido y hasta el momento no se reportan personas detenidas.
Durante las diligencias ministeriales fueron localizados siete casquillos percutidos calibre 9 milímetros, indicio clave para la investigación que ya quedó asentada en la carpeta FGEP/CDI/CGEIHD/HOMICIDIOS-I/000191/2026.
La escena fue acordonada por los primeros respondientes mientras agentes ministeriales y peritos recababan indicios. Más tarde, el cadáver fue trasladado al Servicio Médico Forense para practicar la necropsia de ley.
Aunque la versión inicial apunta a una discusión derivada de la negativa para prestar una pala, las autoridades no descartan otras líneas de investigación, entre ellas un ataque previamente planeado.










