Un hombre conocido con el apodo de “El Conejo” fue asesinado de un disparo la tarde de este domingo en calles del Tercer Barrio de Huejotzingo. Aunque sus familiares intentaron salvarle la vida trasladándolo de emergencia a un hospital, finalmente murió a consecuencia de la herida de bala.
La víctima fue identificada como Rosendo R. P., de 36 años de edad, quien se dedicaba al oficio de panadero y tenía su domicilio en el mismo municipio.
Los hechos ocurrieron en inmediaciones de la calle Libertad y Jaime Nunó, donde vecinos reportaron detonaciones de arma de fuego y posteriormente observaron a un hombre lesionado.
De acuerdo con testimonios recabados por las autoridades, un sujeto sacó un arma de fuego y disparó directamente contra Rosendo, para después escapar corriendo entre las calles de la zona antes de que llegaran las corporaciones policiales.
Familiares y personas cercanas al lesionado reaccionaron rápidamente y lo subieron a una camioneta roja para trasladarlo por sus propios medios al Hospital Integral de Huejotzingo.
Sin embargo, cuando ingresó al área de urgencias los médicos confirmaron que ya no contaba con signos vitales.
Fuentes policiales indicaron que la víctima presentaba un impacto de bala en la parte superior izquierda del pecho, lesión que le provocó la muerte.
Policías municipales y estatales acudieron inicialmente al lugar de la agresión, pero ya no localizaron al herido debido a que había sido trasladado minutos antes al hospital.
Posteriormente las autoridades acudieron al nosocomio, donde familiares permanecían en crisis nerviosa y evitaban proporcionar mayores detalles sobre el móvil del crimen o la identidad del agresor.
La Fiscalía General del Estado tomó conocimiento del homicidio e inició las diligencias correspondientes para esclarecer el asesinato de Rosendo R. P.
Hasta el cierre de esta edición no se reportaban personas detenidas y el responsable continuaba prófugo.
Las autoridades ministeriales ya realizan entrevistas con vecinos y posibles testigos para tratar de establecer si el crimen derivó de viejas rencillas, problemas personales o algún otro conflicto ocurrido en esa zona de Huejotzingo.
El asesinato causó conmoción entre habitantes del Tercer Barrio, donde vecinos aseguraron haber escuchado la detonación y posteriormente observar la movilización de familiares y policías.










