María Hilda N., también conocida como Lili N. y quien en 1991 obtuvo el título de Miss Puebla, recuperó su libertad este jueves luego de que un juez le concediera un cambio de medida cautelar, por lo que continuará el proceso penal que enfrenta por trata de personas en su modalidad de explotación laboral fuera del penal, bajo vigilancia mediante un brazalete electrónico. Este beneficio otorgado a María Hilda, causó indignación social, pues los señalamientos en su contra son graves pues atentan contra la dignidad humana, además de ser sumamente clasistas.
La audiencia se realizó este 18 de junio en una de las salas del Tribunal de Enjuiciamiento ubicado a un costado del CERESO (Centro de Reinserción Social) de San Miguel. Durante la diligencia, la defensa de la imputada logró que se revisaran las medidas cautelares que desde marzo de 2023 mantenían a la ex reina de belleza privada de la libertad.
De esta manera, María Hilda N. abandonó el centro penitenciario, aunque las investigaciones en su contra continúan y deberá presentarse a las etapas subsecuentes del juicio oral, donde finalmente se determinará si es culpable o inocente de los delitos que le son imputados.
Semanas atrás, la apertura del juicio oral tuvo que ser aplazada luego de que el abogado particular de la acusada renunció al caso. Posteriormente, un defensor público asumió la representación legal y solicitó tiempo para imponerse de la carpeta de investigación, situación que derivó en la suspensión temporal del inicio del juicio.
María Hilda N. es señalada por presuntamente reclutar jóvenes originarias de los municipios de Zacapoaxtla, Cuetzalan y Xochitlán de Vicente Suárez para emplearlas como trabajadoras domésticas. De acuerdo con las denuncias, las sometía a jornadas extenuantes, malos tratos y explotación laboral.
El caso cobró notoriedad pública tras la denuncia presentada por una de las víctimas, quien aseguró haber comenzado a trabajar con la ahora imputada cuando tenía apenas 16 años de edad. Según su testimonio, permaneció durante 46 meses en una vivienda de la colonia Jardines de San Manuel, donde presuntamente sufrió agresiones físicas y psicológicas.
La denunciante declaró ante las autoridades ministeriales que era golpeada constantemente y que incluso presentaba quemaduras y cicatrices permanentes. También aseguró que era obligada a trabajar bajo la lluvia, que le cortaron el cabello, le restringían alimentos y agua, además de que nunca recibió salario y era amenazada de muerte.
Tras casi cuatro años de permanecer en esas condiciones, la joven logró escapar y denunciar los hechos, lo que dio origen a las investigaciones.
Cabe recordar que María Hilda N. fue detenida inicialmente el 9 de marzo de 2023, pero ese mismo día recuperó su libertad debido a irregularidades detectadas en la detención. Sin embargo, días después fue reaprehendida y el 25 de marzo de ese año fue vinculada a proceso y enviada al penal de San Miguel, donde permaneció más de tres años hasta obtener el beneficio judicial concedido este jueves.
Aunque ahora enfrentará el proceso en libertad, las acusaciones en su contra siguen vigentes y será en el juicio oral donde se definirá su situación jurídica.









