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Un solitario delincuente consumó un asalto en la sucursal de Banorte ubicada en Plaza Dorada, en la ciudad de Puebla, luego de amenazar al personal bancario con llevar una bomba. El hombre utilizó una nota intimidatoria para exigir dinero en efectivo y consiguió apoderarse de cinco mil pesos antes de escapar sin ser detenido.
De acuerdo con los primeros reportes, los hechos ocurrieron la mañana de este jueves, alrededor de las 10:45 horas. El sujeto ingresó al banco aparentando ser un cliente más, tomó un turno y esperó pacientemente hasta ser llamado a una de las ventanillas, estrategia con la que evitó despertar sospechas entre los empleados y usuarios del lugar.
Una vez frente al cajero, el hombre entregó una nota escrita en la que advertía que llevaba una bomba y exigía la entrega inmediata del efectivo. Ante el riesgo que representaba la amenaza y con el propósito de salvaguardar la integridad de las personas que se encontraban dentro de la institución financiera, el empleado le entregó cinco mil pesos.
Con el dinero en su poder, el asaltante abandonó la sucursal sin realizar disparos ni ejercer violencia física contra clientes o trabajadores. Minutos después se activó la alarma silenciosa por robo bancario, lo que movilizó a corporaciones de seguridad hacia el inmueble.
A la llegada de los elementos policiales, el personal de seguridad del banco informó la forma en que ocurrió el atraco y confirmó el monto del dinero robado. Los uniformados implementaron recorridos de búsqueda en la zona y revisaron las características del probable responsable; sin embargo, hasta el cierre de esta edición no se reportaba su captura.
Las autoridades ministeriales iniciaron las investigaciones correspondientes y analizarán las grabaciones de las cámaras de videovigilancia del banco y de establecimientos cercanos, con el objetivo de identificar al responsable y establecer la ruta que utilizó para escapar.
Este caso vuelve a poner sobre la mesa la vulnerabilidad de las instituciones bancarias frente a los llamados “robos por intimidación”, en los que los delincuentes recurren a amenazas escritas para obtener dinero sin necesidad de exhibir un arma.