Una supuesta oferta de trabajo como chef terminó convirtiéndose en el mecanismo utilizado para atraer a Puebla a dos ciudadanos de origen chino, quienes fueron privados de la libertad y mantenidos en cautiverio hasta que agentes ministeriales lograron rescatarlos con vida el pasado 14 de septiembre, en la zona de Valsequillo.
De acuerdo con fuentes cercanas a las investigaciones, los dos hombres radicaban en Nicaragua y desde aquel país viajaron a México después de recibir la propuesta laboral. Sin embargo, al llegar a territorio poblano habrían sido trasladados contra su voluntad hasta un inmueble utilizado como casa de seguridad.
El lugar se encontraba entre terrenos de sembradío, en inmediaciones del municipio de Tecali de Herrera y a pocos minutos de la carretera que conduce hacia Valsequillo.
Durante los días que permanecieron retenidos, los captores habrían tenido dificultades para comunicarse con ellos debido a que no comprendían su idioma. En determinado momento, uno de los agraviados consiguió proporcionar información sobre su ubicación.
Aunado a ello, los presuntos responsables habrían hecho llegar a los familiares una fotografía en la que aparecían las dos víctimas. Los datos fueron comunicados al Consulado de China en México, instancia que solicitó la intervención de las autoridades poblanas.
Con la información obtenida, agentes ministeriales desplegaron un operativo que permitió localizar el inmueble y rescatar a ambos extranjeros sin que se reportara que hubieran perdido la vida.
En el sitio fue detenido Eduardo N., de 24 años, quien presuntamente se encontraba encargado de vigilar a los dos hombres. Durante la intervención le fue asegurada una escopeta calibre 16 abastecida con dos cartuchos útiles, además de un teléfono celular.
El inmueble quedó asegurado por las autoridades y bajo resguardo como parte de las investigaciones.
Eduardo N. fue puesto a disposición de un juez de control del fuero común. El 17 de septiembre se efectuó la audiencia correspondiente, en la que el Ministerio Público adscrito a la Fiscalía Especializada en la Investigación de Secuestro y Extorsión expuso los datos relacionados con la detención.
El juez calificó de legal el arresto y, posteriormente, analizó los datos de prueba presentados por la representación social. Tras escuchar también los argumentos de la defensa, determinó que existían elementos suficientes para establecer la probable participación del acusado en el delito de privación ilegal de la libertad.
Por ello, Eduardo N. fue vinculado a proceso y se le impuso prisión preventiva oficiosa, por lo que permanecerá recluido mientras continúan las investigaciones.
Finalmente, el juez del fuero común declinó competencia a favor de la autoridad federal, que dará seguimiento a las indagatorias relacionadas con este caso.





