Un nuevo golpe de la delincuencia se registró en la capital poblana, donde un cuentahabiente fue despojado de aproximadamente 500 mil pesos en efectivo, minutos después de haber retirado el dinero de una sucursal bancaria en la zona de Plaza Dorada.
Los hechos ocurrieron la tarde de este miércoles sobre el bulevar Héroes del 5 de Mayo, a la altura de la colonia Ladrillera de Benítez. De acuerdo con los reportes, la víctima acudió a una sucursal de Banorte, de donde retiró el dinero en efectivo; sin embargo, al salir fue interceptado por un sujeto armado.
El delincuente lo amagó con un arma de fuego y, en cuestión de segundos, lo despojó de una mochila donde llevaba el efectivo. Tras consumar el atraco, el responsable abordó un vehículo Nissan Tsuru color gris, donde lo esperaban al menos dos cómplices más.
Los ladrones emprendieron la huida sobre la misma vialidad con dirección al norte, sin que hasta el momento se reporte su detención. Pese al despliegue de unidades policiales en la zona, los responsables lograron escapar.
Este caso vuelve a encender las alertas sobre los llamados “robos a cuentahabiente”, una modalidad delictiva que sigue vigente en Puebla y que ha dejado pérdidas millonarias, así como víctimas lesionadas e incluso casos donde las agresiones han terminado en tragedia.
Un punto clave en este hecho es que la víctima no solicitó el servicio de acompañamiento bancario, un mecanismo gratuito y confidencial que las autoridades han promovido desde hace años para evitar este tipo de delitos.
Este servicio consiste en la asignación de una patrulla que brinda custodia a los usuarios desde el banco hasta su domicilio o negocio, o viceversa, reduciendo considerablemente el riesgo de ser interceptados por delincuentes. Para acceder a este apoyo, basta con solicitarlo a través del número de emergencias 911.
Autoridades han insistido en que este servicio está disponible tanto en la capital como en la zona metropolitana e incluso en algunos municipios del interior del estado, y su uso puede marcar la diferencia entre una operación segura y una pérdida patrimonial, o peor aún, un hecho violento.

















