La angustiosa búsqueda de Erik Santiago López Gómez terminó de la peor manera. El joven poblano, de 32 años de edad, quien había sido reportado como desaparecido después de viajar a la Ciudad de México para asistir a un concierto, fue localizado sin vida. De acuerdo con información obtenida de fuentes policiales, perdió la vida en un accidente automovilístico y, debido a que no fue identificado en un primer momento, su cuerpo permaneció durante varios días en calidad de desconocido.
La investigación iniciada por la Fiscalía General del Estado de Puebla quedó asentada en la carpeta FGEP/CDI/FEIDDFPDCPDESAPARECIDOS1/000958/2026, luego de que sus familiares denunciaran oficialmente su desaparición al dejar de tener contacto con él.
Erik Santiago, vecino del Infonavit Fidel Velázquez, en la junta auxiliar de San Pablo Xochimehuacan, salió de su domicilio el pasado 4 de julio con destino a la Ciudad de México. De acuerdo con sus familiares, viajó para asistir a un concierto a bordo de un automóvil Fiat color gris con placas de circulación del estado de Puebla.
Al concluir el evento, sus seres queridos dejaron de tener noticias de él. Durante varios días realizaron una intensa búsqueda por cuenta propia, contactando a amistades y conocidos con la esperanza de obtener información sobre su paradero. Al no conseguir resultados, acudieron ante la Fiscalía General del Estado para formalizar la denuncia.
Fue el 11 de julio cuando la dependencia abrió la carpeta de investigación y emitió la ficha de búsqueda con la descripción física del joven. En ella se detalló que medía 1.63 metros de estatura, era de complexión media, tez morena clara, cabello corto, lacio y negro, ojos café oscuro y rostro ovalado.
Asimismo, se informó que tenía diversas señas particulares, entre ellas un lunar en el pómulo izquierdo, otro debajo de la oreja izquierda, una cicatriz de aproximadamente 30 centímetros en la pierna derecha derivada de una cirugía y dos cicatrices más a la altura de la cadera. Además, presentaba una discapacidad motriz ocasionada por un accidente previo. El día de su desaparición vestía una sudadera negra con cierre, playera azul marino, pantalón negro y tenis Adidas del mismo color.
Las indagatorias permitieron establecer que Erik sufrió un accidente automovilístico cuando regresaba hacia Puebla. A consecuencia del percance perdió la vida; sin embargo, al no portar elementos que permitieran su identificación inmediata, su cuerpo quedó registrado como persona desconocida en la Ciudad de México.
Con el avance de las investigaciones y el intercambio de información entre autoridades, finalmente se confirmó su identidad y se notificó a sus familiares.
De manera preliminar, las autoridades descartaron que el fallecimiento estuviera relacionado con un delito o un hecho de violencia, por lo que todo apunta a que se trató de un accidente vial.
















