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Después de casi once años de uno de los casos que más han marcado a Puebla en materia de desaparición de personas, un Tribunal de Enjuiciamiento impuso una sentencia de 56 años de prisión a José María Sosa Álvarez al encontrarlo penalmente responsable del delito de desaparición de persona cometido en agravio de Paulina Camargo Limón.
La resolución fue emitida este viernes durante la audiencia de individualización de sanciones, poniendo fin a un prolongado proceso judicial que estuvo acompañado por marchas, protestas, recursos legales y una constante exigencia de justicia encabezada por la familia de la víctima.
Al concluir la diligencia, Rocío Limón, madre de Paulina, expresó que la sentencia representa un importante paso hacia la justicia, aunque dejó claro que el dolor permanece intacto porque su hija y el bebé que esperaba continúan desaparecidos.
Conmovida, señaló que la fortaleza de su familia se sostuvo gracias al respaldo de amistades, colectivos y ciudadanos que durante años acompañaron su lucha. Recalcó que nunca perdió la esperanza de que los tribunales reconocieran la responsabilidad del hoy sentenciado.
La madre de Paulina sostuvo que el fallo judicial confirma lo que durante casi once años ha señalado públicamente: que José María Sosa fue el responsable de la desaparición de su hija. No obstante, enfatizó que la sentencia no pone punto final al caso, pues la prioridad sigue siendo localizar a Paulina y al hijo que gestaba, quien tenía alrededor de cuatro meses y medio de embarazo cuando ocurrió su desaparición.
Los hechos se remontan al 25 de agosto de 2015. Ese día, Paulina salió para acudir a una consulta médica en las inmediaciones de Plaza Solé, en la colonia San Manuel, acompañada por José María Sosa, padre del bebé que esperaba. Desde entonces nadie volvió a verla.
Tras denunciar la desaparición, las investigaciones llevaron a la detención de José María Sosa, quien fue señalado como principal sospechoso e ingresó al penal de San Miguel para enfrentar diversos procesos penales.
En una etapa anterior fue condenado por homicidio y aborto, aun cuando el cuerpo de Paulina nunca fue localizado. Sin embargo, esa sentencia fue anulada posteriormente mediante recursos promovidos por su defensa, lo que derivó en su absolución por esos delitos.
Pese a ello, la Fiscalía General del Estado mantuvo vigente la investigación por desaparición de persona, proceso que finalmente concluyó con la sentencia de 56 años de prisión.
Al término de la audiencia, familiares de Paulina, integrantes de colectivos de búsqueda y ciudadanos que durante años acompañaron el caso celebraron la resolución con abrazos, consignas y aplausos, aunque coincidieron en que la justicia estará completa únicamente cuando Paulina Camargo y su hijo sean encontrados.