
La violencia ligada al crimen organizado volvió a estremecer a Tepeaca. La madrugada de este martes fueron encontrados los cuerpos de dos hombres ejecutados, abandonados al en la comunidad de San Pablo Actipan. Uno de los cuerpos estaba semidesnudo, ambos presentaban huellas de violencia y tenían escrito en su piel, con plumón negro, varios nombres de hombres y una mujer.
De acuerdo con los primeros reportes, los cadáveres estaban colocados juntos, cerca de ellos una cartulina blanca con un mensaje intimidante, firmado por el presunto líder huachicolero conocido como “El Toñín”. El texto advertía: “esto les pasa por traidores y extorsionadores”.
Los occisos, que hasta el momento permanecen en calidad de desconocidos, presentaban señales de violencia y uno de ellos estaba parcialmente desnudo. El cuerpo superior se encontraba cubierto con una colcha azul, vestía únicamente un bóxer gris y una playera azul levantada hasta el pecho. Llamó la atención que en su abdomen y muslos tenía inscripciones hechas con plumón negro, entre ellas frases como “hijos del diablo” y nombres ilegibles.
En este cadáver semidesnudo en el pecho se leían las inscripciones: “Att:Toñin”. Luego en el abdomen estaba escrito: “Hijos del Diablo. En el muslo de la pierna izquierda tenpia escrita la palabra “Gallo”, encima de la tibia otra palabra pero ilegible. En la pierna derecha en el muslo estaba las palabras “Fraknk”, “Guilt” y “Juan”, debajo de la rodilla la palabra “Ojos”.
El segundo cadáver portaba tenis de color blanco con negro, pantalón de mezclilla negro y una sudadera verde. Este tenía escrito en el pecho y abdomen: “Wicha, Kakas, Pes, Candy” y otra cosa ilegible.
Tras el macabro hallazgo, elementos de seguridad pública acudieron a la zona y dieron aviso a la Fiscalía General del Estado, cuya coordinación especializada en investigación de homicidios dolosos inició las diligencias correspondientes. Peritos en criminalística levantaron los cuerpos y recolectaron la cartulina y demás objetos como parte de la indagatoria.
Fuentes ministeriales confirmaron que la investigación se sigue bajo la hipótesis de un ajuste de cuentas entre grupos criminales que disputan el control en la región de Tepeaca, donde en los últimos meses se ha recrudecido la violencia relacionada con huachicoleros y bandas de extorsionadores.
Los cadáveres fueron trasladados al anfiteatro en calidad de desconocidos, en espera de que sean identificados y reclamados por sus familiares. La carpeta de investigación correspondiente quedó abierta para esclarecer el doble homicidio.
Este hallazgo refuerza la brutalidad con la que operan las células delictivas en Puebla: mensajes escritos en cartulinas, marcas en los cuerpos de las víctimas y ejecuciones públicas se han convertido en un sello del crimen organizado para infundir miedo entre rivales y la población.
La Fiscalía continuará con las indagatorias para dar con los responsables de este doble homicidio que deja de nueva cuenta en evidencia el poder de los grupos criminales en la región.













