Un violento ataque armado sacudió nuevamente a los pobladores de Tehuacán la noche de este lunes. Un hombre de 38 años, identificado como Gustavo Adolfo A. T., fue ejecutado a balazos dentro de una barbería ubicada en el Fraccionamiento Reforma.
De acuerdo con los reportes oficiales, la víctima se encontraba en la barbería “Vikingos” cortándose el cabello cuando un sujeto llegó a bordo de una motocicleta, descendió con el rostro cubierto por un casco y, sin ingresar al negocio, comenzó a dispararle en repetidas ocasiones desde la banqueta.
El ataque fue fulminante: el agresor descargó su arma contra el cliente de la barbería, quien era de ocupación comerciante, y después huyó junto con un cómplice en una motocicleta de color blanco con azul. Paramédicos de Cruz Roja confirmaron que el hombre ya no presentaba signos vitales.
En el lugar de los hechos, autoridades ministeriales contabilizaron 12 casquillos percutidos calibre 9 milímetros, además de fragmentos metálicos y un teléfono celular, los cuales quedaron asegurados como indicios en la carpeta de investigación.
El cuerpo de Gustavo Adolfo presentaba al menos 14 heridas por proyectil de arma de fuego distribuidas en rostro, tórax, abdomen y extremidades. El brutal ataque no dejó margen de sobrevivencia.
La pareja del hoy occiso acudió al sitio e identificó el cadáver. Según los datos asentados, el hombre era originario de Martínez de la Torre, Veracruz, y actualmente residía en Tehuacán, donde se desempeñaba como comerciante.
El Ministerio Público ordenó el levantamiento del cadáver, el cual se efectuó en las primeras horas del martes. La diligencia quedó asentada en la carpeta de investigación FGEP/CDI/CGEIHD/TEHUACAN-I/000483/2025. Posteriormente, la barbería fue asegurada como parte del procedimiento.
Las investigaciones del caso están a cargo de la Coordinación General Especializada en Investigación de Homicidios Dolosos y peritos en criminalística.
Este hecho violento confirma la presencia de sicarios operando en la región bajo un modus operandi cada vez más recurrente: ataques directos en sitios públicos con armas de fuego de alto poder, sin importar la presencia de testigos o el riesgo para terceros.
Hasta el momento, no se ha revelado una posible línea de investigación sobre el móvil del asesinato, aunque por la saña y la forma del ataque, no se descarta un ajuste de cuentas.
Con este homicidio, Tehuacán suma un episodio más a la creciente ola de violencia que golpea al municipio, donde los crímenes de alto impacto mantienen en zozobra a la población.