Un violento asalto a cuentahabiente se registró la tarde de este jueves en pleno corazón de San Juan Aquiahuac, en San Andrés Cholula, donde dos hombres armados ingresaron a la sucursal Banorte de Plaza Pabellón en la entrada principal a San Andrés, y, sin pudor alguno, atacaron a un adulto mayor para despojarlo de una fuerte suma de dinero.
El atraco ocurrió alrededor de las 15:19 horas. De acuerdo con los primeros reportes, un hombre de aproximadamente 60 años había acudido al banco para realizar operaciones cuando los dos sujetos entraron directamente por él. Sin mediar palabra, uno de ellos lo golpeó en la cabeza con la cacha de un arma de fuego y lo obligaron a entregar una bolsa que contenía 400 mil pesos en efectivo.
Durante el asalto, otro cliente que se encontraba cerca también fue despojado de su cartera. Todo ocurrió en cuestión de segundos, en el interior mismo de la sucursal, donde el par de asaltantes actuó con precisión y total frialdad.
Tras el ataque, los responsables huyeron rápidamente. Personal del banco confirmó el incidente a través de su sistema de monitoreo, el cual permitió obtener una primera descripción de los involucrados: uno de complexión delgada, vestido con sudadera negra, pantalón de mezclilla azul claro, gorra, cubrebocas y tenis; el otro, de complexión media, cabello corto y ropa oscura.
Las corporaciones municipales y estatales llegaron de inmediato para iniciar la búsqueda y para revisar cámaras cercanas con el fin de trazar la ruta de escape de los delincuentes. El afectado confirmó a las autoridades que los ladrones actuaron de manera directa y agresiva, presuntamente tras haberlo seguido desde otro punto.
A pesar del operativo y del boletín de búsqueda emitido para su localización, hasta el cierre de esta edición no se reportan personas detenidas. El caso permanece en investigación y se espera que con el análisis de videovigilancia puedan surgir pistas que permitan dar con los responsables.
Este nuevo golpe delictivo vuelve a exhibir la vulnerabilidad de cuentahabientes en la zona metropolitana y la necesidad de reforzar los protocolos de seguridad, tanto dentro como fuera de las instituciones bancarias.