Lo que inicialmente fue reportado como una brutal golpiza terminó en un homicidio. Un joven de apenas 19 años de edad, identificado como Manuel G. A., perdió la vida horas después de haber sido ingresado de emergencia al Hospital General del Sur, en la ciudad de Puebla.
Los hechos comenzaron durante la madrugada del 2 de mayo, cuando una llamada al número de emergencias alertó sobre un masculino lesionado en la intersección de las calles Meneses y Juan O’donoju, en la junta auxiliar de Santo Tomás Chautla.
Al llegar al sitio, los cuerpos de emergencia encontraron al joven consciente pero desorientado y con actitud combativa. Presentaba una herida de aproximadamente seis centímetros en la región occipital y temporal izquierda, además de signos de un fuerte trauma craneoencefálico y posibles fracturas en las costillas. También se encontraba bajo aparente intoxicación etílica.
Tras ser estabilizado, fue trasladado de urgencia al Hospital General del Sur, donde su estado de salud fue reportado como delicado.
Sin embargo, horas más tarde, la situación dio un giro aún más grave. Durante la mañana del 3 de mayo, personal médico confirmó el fallecimiento de Manuel. El diagnóstico fue contundente: traumatismo craneoencefálico severo, agravado por una lesión producida por proyectil de arma de fuego.
Este último dato encendió las alertas de las autoridades, pues en un inicio no se había reportado la presencia de impactos de bala. La revelación sugiere que el joven no solo fue golpeado brutalmente, sino también atacado con arma de fuego.
Vecinos de la zona indicaron que el joven era habitante del fraccionamiento Santo Tomás, pero nadie pudo aportar información clara sobre los agresores o cómo ocurrieron los hechos.
La Fiscalía General del Estado ya tomó conocimiento del caso y ha iniciado las investigaciones correspondientes para esclarecer este crimen, que ahora es indagado bajo el protocolo de homicidio.
Hasta el momento, no hay personas detenidas y el móvil del ataque permanece desconocido. El caso deja al descubierto un escenario violento en el que la víctima fue sometida a una agresión extrema que terminó por costarle la vida.