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Un nuevo hallazgo volvió a poner en evidencia la violencia que impera en un tramo de la carretera federal México-Tuxpan, considerado por las autoridades y pobladores como un sitio donde grupos criminales suelen abandonar los cuerpos de sus víctimas. Esta vez fueron localizados restos óseos en las inmediaciones de la comunidad de Tecacalango.
El descubrimiento ocurrió en los parajes conocidos como La Pedrera y Cruztitla, entre los municipios de Juan Galindo (Necaxa) y Xicotepec, una zona de difícil acceso donde, debido a las condiciones del terreno, los cadáveres o restos humanos suelen permanecer durante semanas o incluso meses antes de ser encontrados.
Tras el reporte ciudadano, acudieron elementos de la Policía Municipal, Policía Estatal, Guardia Nacional y Ejército Mexicano, quienes aseguraron el perímetro para preservar los indicios y evitar la alteración de la escena.
Posteriormente, personal de la Fiscalía General del Estado, por conducto de la Unidad Especializada en Delitos Contra la Vida, junto con peritos en criminalística, realizó las diligencias ministeriales para el levantamiento de los restos óseos, los cuales fueron trasladados al anfiteatro de la región.
Especialistas en antropología forense serán los encargados de realizar los estudios científicos que permitan establecer si los restos corresponden a un hombre, como de manera preliminar ha trascendido, además de determinar la edad aproximada de la víctima, el tiempo que llevaba sin vida y, en la medida de lo posible, obtener información sobre la probable causa de muerte.
Las autoridades también buscarán obtener datos de media filiación que permitan identificar posteriormente a la víctima y entregar los restos a sus familiares.
Hasta el cierre de esta edición no existía una identidad confirmada ni se había establecido el móvil del crimen. La carpeta de investigación permanece abierta, mientras las autoridades continúan con las indagatorias en una zona que, lamentablemente, se ha convertido en un recurrente punto para el abandono de cadáveres y restos humanos en la Sierra Norte de Puebla.