Un hombre de 60 años de edad, identificado como José Daniel R. S., habría muerto por causas naturales al interior de un taller de hojalatería y pintura de la colonia La Loma, en la ciudad de Puebla, y posteriormente su cuerpo fue mordido por los perros que se encontraban en el inmueble.
Fuentes extraoficiales consultadas informaron que los resultados de la necrocirugía practicada al cadáver modificaron de manera sustancial la primera hipótesis sobre el caso, pues se estableció que las lesiones provocadas por los animales fueron post mortem, es decir, ocurrieron cuando el hombre ya no tenía vida.
El hallazgo ocurrió la tarde del sábado, luego de que se reportara la presencia de un hombre aparentemente inconsciente dentro del establecimiento ubicado en inmediaciones de la calle 29 Norte. Personal de emergencias acudió al sitio y confirmó que ya no presentaba signos vitales.
En una primera revisión, el cuerpo presentaba múltiples lesiones y una amputación parcial de la extremidad superior derecha, a la altura del húmero, radio y cúbito, por lo que inicialmente se consideró que el hombre podría haber muerto como consecuencia de un ataque de los perros que se encontraban dentro del taller.
Sin embargo, de acuerdo con las fuentes consultadas, la necropsia habría determinado que las mordeduras y demás lesiones ocasionadas por los animales se produjeron después de que José Daniel ya había fallecido.
La información obtenida apunta a que el hombre habría ingresado al taller por circunstancias que todavía no han sido esclarecidas. Una vez dentro del inmueble, aparentemente habría quedado sentado y posteriormente habría muerto, posiblemente por causas naturales. Fue después de su fallecimiento cuando los perros que se encontraban en el lugar habrían comenzado a morder y atacar el cuerpo.
De esta manera, los animales no habrían sido la causa de muerte de José Daniel, aunque sí provocaron las severas lesiones que fueron encontradas en el cadáver.
Uno de los principales puntos que permanece sin respuesta es cómo logró ingresar el hombre al establecimiento, pues de acuerdo con la información recabada, el taller contaba con un portón y, posteriormente, una malla que delimitaba el área donde se encontraban los perros.
Hasta el momento tampoco se ha establecido con precisión por qué José Daniel ingresó al inmueble ni qué ocurrió antes de que quedara muerto en el interior.
Personas de la zona señalaron que el hombre era conocido en el sector y que frecuentemente se le veía en situación de calle y con problemas relacionados con el consumo de alcohol.
La Fiscalía General del Estado de Puebla inició las diligencias correspondientes dentro de la carpeta FGEP/EAT/FIM/SACHOLULA-I/031017/2026, con la finalidad de esclarecer las circunstancias en las que ocurrió el fallecimiento.
Personal de la Fiscalía realizó el levantamiento del cuerpo y recabó los indicios necesarios para integrar la investigación. Ahora, además de establecer con precisión la causa médica de muerte, las autoridades deberán determinar cómo ingresó José Daniel al taller y qué circunstancias rodearon sus últimos momentos de vida.
Lo que habría quedado establecido mediante la necrocirugía, según las fuentes extraoficiales consultadas, es que José Daniel ya estaba muerto cuando los perros comenzaron a morder su cuerpo.