Un joven de 23 años de edad fue víctima de un intento de secuestro virtual, luego de que delincuentes lo engañaron con una llamada telefónica en la que le hicieron creer que su número estaba siendo utilizado para cometer delitos. Los maleantes lograron que cambiara su chip telefónico y lo mantuvieron incomunicado durante varias horas, mientras a su familia le exigían 300 mil pesos para liberarlo, sin embargo, la intervención de autoridades federales evitó que se consumara la extorsión.
De acuerdo con el informe oficial, los hechos ocurrieron el pasado miércoles cuando el estudiante, identificado como Emmanuel Alejandro, recibió llamadas de personas desconocidas, un hombre y una mujer, quienes le dijeron que su línea telefónica estaba relacionada con actividades ilícitas.
Con engaños, los delincuentes le ordenaron salir de su domicilio y acudir a Galerías Serdán para comprar un nuevo chip telefónico, supuestamente para ayudar en una investigación. El joven obedeció y desde ese momento dejó de tener contacto con su familia.
Minutos después, los familiares comenzaron a recibir llamadas en las que les aseguraban que el joven estaba secuestrado y que debían pagar 300 mil pesos para que lo dejaran en libertad.
La madre del estudiante no cayó en el engaño y decidió pedir ayuda a los números de emergencia, lo que permitió que corporaciones de seguridad activaran el protocolo ante posibles casos de secuestro virtual.
Horas más tarde, elementos federales lograron localizar al joven sano y salvo en la junta auxiliar de La Libertad, donde se encontraba desorientado tras haber seguido las instrucciones de los extorsionadores.
Posteriormente, los uniformados brindaron acompañamiento para que la familia acudiera ante la Fiscalía Especializada en delitos de extorsión y secuestro, donde se inició la denuncia correspondiente.
Las autoridades hicieron un llamado a la población a no dejarse engañar por este tipo de llamadas, ya que el secuestro virtual es una modalidad frecuente en la que los delincuentes buscan generar miedo para obtener dinero sin tener realmente privada de la libertad a la víctima.